Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) han firmado un acuerdo estratégico para poner en marcha un amplio campo de ensayo de 50 hectáreas en Carmona, concebido como espacio de investigación aplicada para mejorar la competitividad y rentabilidad de los cultivos herbáceos de secano en Andalucía. Con esta iniciativa, ambas entidades refuerzan su compromiso con la modernización del sector y con la transferencia de conocimiento al territorio.
El convenio, suscrito por Jaime Martínez-Conradi, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, y Marta Bosquet, presidenta de Ifapa, permitirá el desarrollo conjunto del proyecto “Digitalización para la mejora del conocimiento de la interacción variedad–ambiente en la campiña de Carmona”. La investigación estará liderada por los equipos del centro Ifapa Las Torres (Sevilla) y por técnicos de la federación agroalimentaria.
La finca Tomejil será el núcleo de esta iniciativa, donde se implementará un sistema de digitalización integral para estudiar el comportamiento varietal de cereales, leguminosas y oleaginosas que conforman la rotación habitual de la zona. A través de sensores, telemetría, fertilización con tecnología de eficiencia mejorada y maquinaria de precisión, el proyecto analizará la respuesta de diferentes variedades ante las condiciones agroclimáticas del territorio.
Los cultivos a estudiar incluirán trigos duros y blandos, cebadas, avenas, triticales, guisantes, habas, garbanzos, girasol y colza. La Comisión Técnica de Ejecución será la encargada de determinar en cada campaña cuáles son las especies prioritarias según las rotaciones y las necesidades del sector cooperativo.
El seguimiento de los ensayos incorporará herramientas de Agricultura digital, como imágenes satelitales, índices de vegetación, cobertura de suelo y, en algunos casos, apoyo mediante drones. Estos sistemas permitirán obtener información precisa para optimizar el uso de insumos, mejorar la gestión agronómica y reducir el impacto ambiental.
El acuerdo tendrá una duración de tres años e incluirá la celebración de jornadas anuales de transferencia, en primavera y otoño, para trasladar los resultados a técnicos y agricultores. Para Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, este campo experimental supone un paso decisivo en la apuesta por la I+D+i agraria y por la creación de variedades mejoradas que respondan tanto a la demanda de los agricultores como a los requisitos de la industria transformadora.
“Solo con investigación conjunta, innovación tecnológica y transferencia real de conocimiento podremos mejorar la competitividad del sector y afrontar los retos presentes y futuros”, destacó Martínez-Conradi, subrayando la importancia de los acuerdos estables entre entidades públicas y el cooperativismo andaluz.
El proyecto cuenta con la participación de la cooperativa Taller Ecosocial Hábitat 4 y está cofinanciado por el Fondo Social Europeo+ a través del Programa Empleaverde+ de la Fundación Biodiversidad, una alianza que refuerza la convergencia entre sostenibilidad, innovación y desarrollo rural.



