La Junta de Andalucía ha formalizado un protocolo de actuación interconsejerías con el objetivo de reforzar la cualificación del empleo en el sector turístico andaluz. A través de las Consejerías de Empleo y de Turismo, se pondrá en marcha un programa formativo especializado que se desarrollará durante los próximos cuatro años, orientado tanto a personas desempleadas como a profesionales en activo.
Esta iniciativa surge de la colaboración con los principales agentes del sector —CEA, FEHA y FAHAT— y responde a la necesidad de cubrir vacantes estructurales en ocupaciones como camareros, cocineros, recepcionistas o personal de limpieza, que registraron más de 20.000 puestos sin cubrir en 2024. El nuevo plan busca alinear la oferta formativa con las verdaderas demandas del mercado laboral turístico.
La consejera de Empleo, Rocío Blanco, ha destacado que se trata de una formación adaptada territorialmente, con especial atención a las necesidades específicas de cada provincia y cada perfil profesional. “Formar mejor es también trabajar mejor”, ha subrayado.
Por su parte, el consejero de Turismo, Arturo Bernal, ha valorado el protocolo como un paso decisivo para profesionalizar y estabilizar el sector, recordando que la tasa de temporalidad ha descendido del 45,8% en 2018 al 22,1% en 2024. “El turismo andaluz es una industria de oportunidades que necesita del mejor talento”, ha afirmado.
Las acciones formativas se articularán en torno a tres ejes clave: competitividad e inclusión social, transición digital y transición ecológica. Incluirán contenidos técnicos (familia profesional HOT) y competencias transversales como idiomas, atención al cliente, digitalización, sostenibilidad o gestión hotelera. Además, se prevé la elaboración de un inventario actualizado de necesidades, la evaluación de acciones anteriores, y la colaboración con el SAE y el Instituto Andaluz de Cualificaciones Profesionales.
Este nuevo plan formativo se suma a la oferta existente en las Escuelas de Hostelería y Turismo del Servicio Andaluz de Empleo, y será validado en cada fase con los interlocutores sociales y empresariales para garantizar su impacto y eficacia.
