Andalucía dará un nuevo paso en su estrategia de turismo de congresos con la llegada a Málaga de eMobility Expo World Congress–MOW 2026, un foro europeo centrado en la movilidad sostenible que se celebrará los días 10 y 11 de marzo de 2026. La cita, presentada en Sevilla con la participación de los consejeros Arturo Bernal (Turismo y Andalucía Exterior) y Jorge Paradela (Industria, Energía y Minas), prevé reunir a más de 6.000 profesionales y a más de 200 firmas expositoras.
La Junta enmarca el encuentro como un hito para consolidar a Andalucía como sede de grandes eventos ligados a la innovación y la sostenibilidad. En la presentación se ha insistido en que el congreso no se limita a “mostrar tecnología”, sino que busca ser un espacio para debatir hoja de ruta, generar alianzas y acelerar decisiones empresariales en un sector en plena transformación.
Según los datos avanzados, la programación sumará más de 370 expertos y ponentes internacionales y la organización estima un impacto económico superior a 12 millones de euros, además de una proyección mediática internacional valorada en 38 millones. Son cifras de previsión que sitúan el foco en un efecto inmediato: ocupación hotelera, restauración, transporte y servicios asociados a la logística congresual.
Bernal ha defendido que el valor de este tipo de encuentros está en su capacidad para activar economía real en pocos días: reuniones, contratación de proveedores, estancias y consumo en destino. Esa lectura encaja con una tendencia que Málaga viene reforzando en los últimos años: atraer congresos con asistentes de alto perfil profesional, que viajan con agenda intensa y un gasto diario por encima de la media turística.
Por su parte, Paradela ha puesto el acento en la base industrial y tecnológica de la comunidad vinculada a la automoción y a la movilidad, citando ejemplos de actividad y de nuevos actores. El mensaje de fondo es doble: Andalucía quiere alojar el debate, pero también proyectar capacidades productivas y talento, con conexiones entre empresas, universidades e infraestructuras.
El congreso llega a Andalucía tras dos ediciones celebradas en Valencia y se presenta como una plataforma para abordar movilidad electrificada, conectada, autónoma y segura, además de nuevas soluciones energéticas. La alianza con el foro The new Mobility Order in the World amplía el componente estratégico del programa y pretende reforzar el posicionamiento del sur de Europa como polo de digitalización aplicada al transporte.
Más allá del contenido técnico, el anuncio tiene una lectura clara para el sector turístico: cada gran congreso es una oportunidad para mejorar el “paquete destino”. En una ciudad como Málaga, el turismo congresual convive con propuestas culturales y gastronómicas que funcionan como complemento natural a la agenda profesional. Para quienes trabajan el turismo experiencial —restauración, producto local, bodegas y visitas organizadas—, estas fechas suelen abrir una ventana de demanda de calidad, especialmente en cenas de networking y actividades paralelas.
Con marzo marcado en el calendario, Andalucía refuerza así una línea que va más allá del escaparate: captar eventos con capacidad de atracción internacional, sostener una red de proveedores y convertir la celebración de congresos en una palanca estable de actividad para la hostelería y el conjunto de la economía urbana.

