La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía cerró el ejercicio 2024 con un notable incremento en la ejecución de fondos públicos destinados al sector agrario y al medio rural. Tal como expuso el consejero Ramón Fernández-Pacheco en el Parlamento andaluz, el departamento ejecutó un 38% más de presupuesto que en 2018 y multiplicó por nueve la gestión del canon del agua, un dato que refleja, según señaló, “el compromiso firme del Gobierno andaluz con la Agricultura, la pesca y el desarrollo sostenible del territorio”.
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Durante su intervención, el consejero destacó que Andalucía está dando “el mayor impulso de su historia a las obras hidráulicas”, con 184 actuaciones finalizadas desde 2019 y 97 proyectos actualmente en marcha, además de cientos de intervenciones en cauces y mejoras complementarias. Estas obras se han orientado a reforzar la seguridad hídrica, mejorar la eficiencia y preparar al territorio frente a episodios recurrentes de sequía.
Fernández-Pacheco recordó también que Andalucía es líder nacional en medidas para el relevo generacional y la modernización de explotaciones, elementos clave para garantizar la continuidad y competitividad del tejido agrario. Dentro de esta estrategia destaca la inversión de más de 317 millones de euros destinada a la modernización del regadío, una de las prioridades del Ejecutivo autonómico para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sector.
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El titular de Agricultura subrayó asimismo que el Gobierno andaluz ha destinado desde 2022 más de 144 millones de euros al apoyo del sector pesquero y acuícola, reforzando infraestructuras, procesos y sostenibilidad. Además, se están articulando medidas específicas de respaldo ante circunstancias excepcionales como sequía, plagas, enfermedades del ganado y daños en cultivos, con el objetivo de fortalecer la resiliencia del campo andaluz.
En su intervención, Fernández-Pacheco concluyó que estos avances “son fruto de una gestión rigurosa, responsable y orientada a resultados”, y situó a Andalucía como una referencia nacional en políticas agrarias, gestión del agua y apoyo activo al medio rural.

