Varias agencias de viajes en línea se han comprometido por escrito a reembolsar los vuelos cancelados en un plazo máximo de 14 días, cumpliendo así el reglamento europeo de derechos del pasajero y reforzando la protección del consumidor en el espacio comunitario.
Esta medida es fruto de un diálogo mantenido entre la Comisión Europea y la red de autoridades nacionales de consumidores (CPC), que ha permitido establecer un marco de buenas prácticas vinculantes. Las agencias adheridas no solo agilizarán las devoluciones, sino que también deberán informar con claridad al cliente sobre sus derechos.
Las compañías se comprometen a actuar como intermediarias responsables entre aerolíneas y viajeros, garantizando que el reembolso no supere nunca el plazo legal de 14 días, incluso en caso de ventas indirectas. Además, deberán implementar canales de atención eficaces para facilitar el seguimiento de las reclamaciones.
Desde la Comisión Europea, se insiste en que el compromiso no sustituye la obligación legal existente, sino que la refuerza, especialmente en el contexto de las plataformas digitales. El objetivo es evitar demoras como las vividas tras la pandemia, cuando miles de viajeros sufrieron largos retrasos en los reembolsos.
Para el sector turístico europeo —y en especial para el enoturismo, donde muchos desplazamientos se organizan con antelación— esta garantía aporta seguridad y puede estimular las reservas, al reducir el riesgo percibido por el viajero.



