El Castillo de La Calahorra, símbolo del marquesado del Zenete y emblema de la provincia de Granada, ya es patrimonio público. La Diputación de Granada ha formalizado su compra por 6,5 millones de euros, cumpliendo así uno de los proyectos más ambiciosos del actual mandato provincial.
Durante el acto simbólico de entrega, el presidente de la Diputación destacó que este paso supone “cumplir un sueño colectivo” y abre la puerta a un nuevo modelo de gestión del patrimonio que contribuirá a fijar población en el medio rural. “La gente quiere vivir en su pueblo, solo necesita poder trabajar en él”, afirmó.
La institución trabaja ya en las obras mínimas necesarias para abrir el castillo al público “con todas las garantías”, entre ellas la instalación de agua potable, saneamiento y adecuación de accesos. También se implementará un sistema de gestión directa con apertura y cierre diarios, visitas guiadas e información turística. Se prevé la implantación de un precio público simbólico para garantizar la accesibilidad a toda la población.
El presidente adelantó además que el castillo se convertirá en sede de eventos culturales de primer nivel, equiparable al Palacio de Carlos V en la Alhambra, y contará con una partida específica en los presupuestos del próximo año. “Muy pronto podrá abrirse al 100% o al menos al 50%, pero no vamos a cerrarlo durante años por obras, como se ha hecho en otros casos”, aseguró, abogando por una restauración por fases que mantenga siempre el monumento vivo y abierto.
Desde la Diputación se prevé firmar convenios con todos los municipios de la provincia para organizar visitas escolares y de mayores, al estilo de la casa natal de Lorca. El castillo albergará también parte del patrimonio mueble de la Diputación, actualmente disperso, con el fin de dotarlo de mayor contenido histórico y museístico.
Finalmente, se agradeció la colaboración de la familia propietaria anterior —en especial a la familia de Antonino— por el mantenimiento ejemplar del castillo a lo largo de los años. “Gracias a su cuidado, hoy podemos decir que el castillo está en condiciones óptimas para su uso”, concluyó.
El Castillo de La Calahorra, icono de la arquitectura renacentista española, pasa así a formar parte del patrimonio común, con una clara vocación de revitalizar el entorno rural, dinamizar el turismo y preservar la memoria de una comarca que ha estado demasiado tiempo olvidada.



