Las bodegas andaluzas y entidades del sector vitivinícola todavía están a tiempo de acudir a la línea de apoyo a inversiones materiales e inmateriales vinculadas a la transformación, las infraestructuras vitivinícolas y las estructuras e instrumentos de comercialización. La Junta de Andalucía mantiene abierto el plazo de solicitud hasta el 31 de enero, dentro del marco de la Intervención Sectorial Vitivinícola 2023-2027.
La medida está diseñada para mejorar el rendimiento global de las empresas y su adaptación al mercado, con actuaciones que van desde la mejora de instalaciones a la modernización de equipos y procesos. En términos prácticos, se trata de una ventana útil para proyectos que buscan ganar eficiencia, reforzar la capacidad productiva y profesionalizar la salida al mercado en un contexto donde el margen se juega cada vez más en la gestión y en la comercialización.
Según la información publicada por la Consejería, pueden ser beneficiarias las empresas vitivinícolas que produzcan o comercialicen productos del sector, así como organizaciones de productores, asociaciones de productores con personalidad jurídica, organizaciones interprofesionales y organizaciones profesionales. La solicitud se presenta ante la comunidad autónoma donde se ubique el establecimiento en el que se realizará la inversión.
En cuanto al tipo de inversiones, la línea contempla como referencia actuaciones como la construcción, adquisición o mejora de bienes inmuebles; la compra de maquinaria y equipos nuevos; gastos técnicos vinculados al proyecto (arquitectura, ingeniería, asesoría y estudios de viabilidad, dentro de límites); y también la parte menos visible pero cada vez más decisiva: soportes lógicos, desarrollo informático, patentes, licencias o registro de marcas colectivas.
La convocatoria en vigor incorpora, además, una condición relevante para planificar calendarios: en las solicitudes que concurren a este periodo, no se admiten operaciones que afecten presupuestariamente a dos ejercicios financieros, por lo que las acciones previstas deben poder ejecutarse y justificarse en los plazos fijados por la administración. Este punto, junto a la exigencia de documentación técnica y económica del proyecto, convierte la fase final de enero en un tramo en el que conviene llegar con la memoria cerrada y los presupuestos bien armados.
La tramitación se realiza por vía electrónica a través de la sede y registros habilitados por la Junta. En el propio portal de la Consejería están disponibles los modelos de solicitud y la documentación asociada para la presentación.


