Wine Paris 2026 encara una nueva edición con un planteamiento centrado en los cambios estructurales del sector del vino y las bebidas a escala internacional, con especial atención a la evolución del consumo, el comercio global y la innovación.
El encuentro, organizado por Vinexposium, se consolida como una plataforma orientada al análisis del mercado global y de los marcos económicos y regulatorios que condicionan el negocio vitivinícola, con una propuesta que va más allá del intercambio comercial.
Frente a otros salones profesionales centrados principalmente en la actividad comercial y el contacto directo entre bodegas y compradores, el programa de Wine Paris prioriza la interpretación de tendencias y la generación de conocimiento, integrando vino, bebidas sin alcohol, spirits y tecnología dentro de un mismo ecosistema profesional.
Uno de los ejes destacados de la edición 2026 es el cambio en los hábitos de consumo. La presencia del espacio Be No y el lanzamiento de los Be No Talks reflejan cómo las bebidas sin alcohol han pasado de ocupar un lugar marginal a convertirse en una categoría estratégica para la industria, abordando su encaje en la gastronomía, la regulación y su relación con el vino y los spirits.
El comercio internacional y la política comercial ganan peso en la agenda del salón, con debates centrados en acuerdos comerciales, aranceles y regulación, y con especial atención a mercados como el Mercosur, la India o las relaciones transatlánticas con Estados Unidos, situando al vino en un contexto económico y geopolítico más amplio.
La diversificación del negocio es otro de los rasgos del evento. Wine Paris integra de forma explícita vino, spirits y propuestas sin alcohol, con espacios concebidos como foros de aprendizaje y observación de tendencias donde se analizan nuevos formatos de consumo y modelos de negocio.
La formación actúa como hilo conductor del programa Academy, que reúne más de 180 actividades entre masterclasses, conferencias y encuentros profesionales, reforzando el papel del salón como espacio para interpretar el presente del sector y anticipar sus retos futuros.
La innovación y la digitalización completan este enfoque estratégico, con áreas dedicadas a tecnologías como la inteligencia artificial, el análisis de datos o los nuevos modelos de negocio, reflejando cómo la industria vitivinícola incorpora herramientas propias de otros sectores para adaptarse a un entorno cada vez más complejo.
En conjunto, Wine Paris 2026 dibuja un contrapunto claro dentro del calendario internacional del vino: mientras algunos encuentros miden el pulso inmediato del negocio, el salón parisino se posiciona como un espacio para entender las transformaciones de fondo que están redefiniendo el sector.



