El vino se consume en España principalmente fuera del hogar, con bares y restaurantes como escenario habitual y canal prescriptor. Así lo refleja un estudio sectorial reciente que analiza los hábitos de consumo, la percepción del producto y las tendencias que están marcando el presente y el futuro del sector vitivinícola.
Según los datos recogidos, el 94% de los consumidores afirma tomar vino en establecimientos de restauración, especialmente en comidas y encuentros sociales. El hogar mantiene un peso relevante, aunque secundario, mientras que la compra se concentra sobre todo en supermercados y grandes superficies, que siguen liderando el canal de venta.
La calidad del vino español aparece como uno de los principales activos del sector. Tres de cada cuatro consumidores consideran que los vinos de origen nacional ofrecen una calidad buena o muy buena, lo que refuerza la vinculación emocional con el producto y el valor de su diversidad y tradición.
La Denominación de Origen desempeña, además, un papel determinante en la decisión de compra. Ocho de cada diez consumidores valoran que el vino esté amparado por una DO concreta, aunque el estudio pone de relieve que el conocimiento real sobre las distintas denominaciones sigue siendo limitado, lo que apunta a la necesidad de mejorar la información y la comunicación hacia el consumidor.
La claridad del etiquetado y la comprensión de la oferta influyen de forma directa en la seguridad a la hora de elegir un vino. Un etiquetado más accesible y una presentación ordenada contribuyen a reforzar la confianza y a facilitar la decisión en un mercado cada vez más amplio y diverso.
Entre las tendencias emergentes, el informe detecta un mayor interés por vinos con menor graduación o sin alcohol entre los consumidores más jóvenes. Este perfil prioriza atributos como la frescura, la ligereza y la conveniencia, mostrando también una mayor apertura a formatos alternativos y propuestas menos ritualizadas.
El estudio ha sido elaborado para Barcelona Wine Week y se basa en más de 1.600 entrevistas, ofreciendo una radiografía del consumo de vino en España en un contexto de cambio generacional y de adaptación del sector a nuevas demandas.
Las conclusiones refuerzan el papel estratégico de la hostelería en la prescripción del vino y plantean retos claros para bodegas y denominaciones de origen, especialmente en la mejora de la comunicación del valor añadido y en la adaptación a nuevos perfiles de consumidor.



