Tendencias Agroalimentarias 2026: agua e IA en Córdoba

El Informe de Tendencias Agroalimentarias 2026 se presentó en Córdoba con el agua, la inteligencia artificial y la escasez de mano de obra como los tres factores que más van a condicionar a explotaciones, bodegas y cooperativas andaluzas en los próximos años.
El Informe de Tendencias Agroalimentarias 2026, elaborado por la Fundación Europea para la Innovación y Desarrollo de la Tecnología (INTEC), se presentó el pasado 10 de septiembre en el Auditorio del Edificio Baobab 2, de la Red de Viveros del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo de Córdoba (IMDEEC). El documento analiza las transformaciones que están condicionando el presente y el futuro del sector.
La jornada se celebró dentro del proyecto europeo HIBA+ (Hub Iberia Agrotech Plus) y trasladó las conclusiones del estudio a las oportunidades del ecosistema agroalimentario cordobés. Inteligencia artificial, automatización y robótica; agua, energía y adaptación climática; consumo, trazabilidad y seguridad alimentaria; y talento, emprendimiento e inversión fueron los grandes ámbitos abordados.
Juan Francisco Delgado Morales, presidente de la Fundación INTEC y director del informe, presentó las conclusiones. Clara Aguilera García, senior advisor de H/Advisors Spain y coautora del estudio, analizó el nuevo escenario europeo, y el catedrático de la Universidad de Córdoba Manuel Ángel Amaro López abordó el papel del conocimiento y el talento en el nuevo modelo agroalimentario. Rafael Madueño, de Euroexplotaciones Agrarias, expuso su experiencia con espacios de datos e inteligencia artificial aplicados al olivar.
La apertura institucional contó con Blanca Torrent Cruz, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Córdoba, concejala de Hacienda y Desarrollo Económico y presidenta del IMDEEC; Ana Rosa Ruiz Carpio, diputada de Hacienda y Fondos Europeos de la Diputación Provincial de Córdoba; y Jaime Martínez-Conradi, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía.
Del just-in-time al just-in-case
Una de las conclusiones centrales es que la producción agroalimentaria gana peso estratégico. Las crisis geopolíticas, climáticas y logísticas están empujando el tránsito desde cadenas de suministro diseñadas solo para maximizar la eficiencia —el modelo just-in-time— hacia sistemas just-in-case, donde cuentan más la diversificación de proveedores, las reservas disponibles, la autonomía en insumos y la capacidad de reacción. El informe concluye que operar en el sector será progresivamente más complejo, más costoso y con menor margen para la improvisación.
El agua aparece como uno de los principales condicionantes estructurales del modelo productivo, en especial en territorios mediterráneos: ya no se trata de gestionar sequías puntuales, sino de incorporar la menor disponibilidad y la variabilidad hídrica a las decisiones ordinarias de producción e inversión. Entre los datos destacados en la presentación, las explotaciones que incorporan gemelos digitales hidráulicos y riego de precisión pueden lograr ahorros de agua superiores al 30 %, mientras que las redes de riego antiguas registran pérdidas por transporte de entre el 20 % y el 30 %.
Producción 5.0 y soberanía del dato
La segunda gran transformación es tecnológica. El sector pasa de una etapa de recopilación de datos y sensorización a otra en la que esos datos permiten anticipar, decidir e incluso ejecutar actuaciones de forma autónoma. El informe agrupa esa evolución bajo el concepto de Producción 5.0, sustentado en la inteligencia artificial, la robótica autónoma, los gemelos digitales, las nuevas técnicas genómicas y los espacios de datos. Según los datos difundidos con motivo de la presentación, más de una de cada cuatro explotaciones medianas europeas incorporará inteligencia artificial en 2026 para decidir sobre riego, fertilización o cosecha.
El estudio subraya además la soberanía del dato: el reto no es generar información, sino que agricultores, cooperativas y empresas puedan compartirla de forma interoperable y segura y obtener valor de ella. Las cooperativas quedan bien situadas para agregar información de muchas explotaciones y convertirla en asesoramiento, comparación de rendimientos, trazabilidad y eficiencia.
Normativa, consumo y relevo generacional
El informe advierte también de un escenario regulatorio cada vez más exigente: la sostenibilidad pasa del ámbito declarativo a la ejecución y afecta a envases, desperdicio alimentario, trazabilidad, insumos, certificación ambiental y procesos productivos. Ya no bastará con cumplir, sino que habrá que acreditar ese cumplimiento con datos fiables.
En el consumo, el estudio identifica una polarización creciente entre la búsqueda de precio y conveniencia y una demanda paralela de productos con mayor valor nutricional, funcionales, trazables y capaces de demostrar su sostenibilidad, lo que obliga a industria y distribución a reforzar la diferenciación y aportar información verificable sobre el producto y su origen. Por último, señala la escasez de mano de obra y el relevo generacional como factores decisivos para la continuidad del sistema productivo y como catalizadores de la robótica y la automatización, ya no como innovación experimental sino como respuesta a una necesidad operativa.
La presentación se enmarca en HIBA+, iniciativa de cooperación hispano-lusa coordinada por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía a través de Andalucía Agrotech DIH. El proyecto cuenta con un presupuesto de alrededor de 2,85 millones de euros, financiado en un 75 % por fondos FEDER dentro del Programa de Cooperación Interreg VI-A España-Portugal (POCTEP) 2021-2027, y se prolongará hasta el 31 de diciembre de 2026.
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