La celebración del centenario del restaurante Disloque fue un encuentro que reunió a familiares, amigos, vecinos y representantes institucionales en la Plaza Carlos Cano de Granada. Una jornada de recuerdos, afecto y reconocimiento hacia quienes han hecho posible que esta historia se mantenga viva durante un siglo.
África Díaz e Ignacio Criado, actuales socios y responsables del restaurante, fueron los anfitriones de un acto sencillo pero lleno de significado, en el que repasaron los orígenes del restaurante, nacido en Ceuta hace cien años, y el esfuerzo de las generaciones que lo sostuvieron. Durante sus intervenciones, la emoción se hizo visible, especialmente en la madre de África, que escuchó las palabras de su hija rodeada de aplausos y cariño.
También intervino Elisa Campoy Soler, concejal de Comercio, Consumo y Salud del Ayuntamiento de Granada, quien felicitó a los propietarios por su trayectoria y por el papel que Disloque desempeña hoy en la oferta gastronómica de la ciudad.
El evento combinó momentos de memoria con otros de celebración, en un ambiente cercano y festivo que reflejó la unión de una familia y la continuidad de un proyecto que ha sabido adaptarse sin perder su carácter propio.
Y así, cien años después de aquel primer local en Ceuta, el restaurante Disloque mira al futuro. Los responsables del restaurante anunciaron la próxima apertura de un nuevo espacio en la misma Plaza Carlos Cano, con la intención de seguir ampliando su propuesta gastronómica y asumir nuevos retos con la energía renovada que deja un siglo de trabajo, amistad y confianza.