Andalucía continúa afianzando su posicionamiento como destino preferente entre las nuevas generaciones de viajeros. Según ha confirmado el consejero de Turismo, Cultura y Deporte, Arturo Bernal, la comunidad ha registrado un incremento del 10,6 % en la llegada de turistas jóvenes —millennials y Generación Z— durante el primer trimestre del año, respecto al mismo periodo de 2024.
En respuesta a una intervención parlamentaria, Bernal ha subrayado que “hablar hoy de cómo se gestiona y promociona el turismo andaluz es hablar de reinvención: un modelo más competitivo, más sostenible y conectado con las nuevas realidades sociales”. A juicio del consejero, la clave de esta evolución radica en la capacidad del destino para conectar con un viajero “más digital, más consciente y con ganas de autenticidad”.
Más del 51 % de los visitantes llegados a Andalucía entre enero y marzo de 2025 tenía menos de 44 años; de ellos, más del 26 % eran menores de 30. Estos datos evidencian el impacto de campañas como Andalusian Crush y Surrender to Andalusian Crush, que, según Bernal, “transmiten una narrativa emocional, disruptiva y valiente, en sintonía con lo que busca el viajero actual”.
El consejero ha destacado también el papel del patrimonio, la cultura, la gastronomía y el tejido profesional del sector turístico como pilares de una experiencia “auténtica y memorable”. “No improvisamos: Andalucía planifica, innova y se adapta. Usamos nuevas herramientas, fortalecemos alianzas y nos comunicamos con el viajero en su propio lenguaje”, ha afirmado.
Desde la Consejería se defiende una visión del turismo como motor económico, pero también como herramienta de cohesión territorial y social. “Hablamos de sostenibilidad cuando hablamos de garantizar un modelo que genere valor real a largo plazo para las futuras generaciones”, ha recordado Bernal.
Andalucía, ha concluido el consejero, “lidera un nuevo modelo turístico, más humano y más conectado con el territorio y sus gentes. Atraemos a visitantes que se convierten en prescriptores, en embajadores emocionales del destino. El nuevo turismo andaluz no se limita a reaccionar a los retos: los transforma en oportunidades”.