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La Cofradía de la Viña y el vino de Montilla nombra a Poe embajador universal del vino amontillado
La Cofradía de la Viña y el vino de Montilla nombra a Poe embajador universal del vino amontillado

La Cofradía de la Viña y el vino de Montilla nombra a Poe embajador universal del vino amontillado

Un reconocimiento a la difusión de la calidad de este vino tan montillano El espíritu de Allan Poe descansa desde el pasado 18 de enero en una bota de amontillado de la centenaria bodega situada en el sótano de Casa Palop que fue utilizado para tal fin, en el siglo XVI, por los jesuitas en su colegio montillano y posteriormente, tras la expulsión de estos, como cellarium de la orden franciscana montillana allí instalada. En este ambiente cargado de historia y de simbolismos tuvo lugar un acto del Gran Capítulo de la Cofradía en el que se homenajeó al escritor Edgar Allan Poe, nombrándolo Embajador Universal del Vino Amontillado; un tipo de vino así denominado universalmente por evolucionar espontáneamente de la forma en que lo han hecho los vinos de Montilla al menos tres siglos antes de que se reconociera y popularizara por parte de los bodegueros jerezanos.

Al acto asistieron la mayoría de los cofrades, ataviados con la medalla y traje oscuro y como maestro de ceremonias intervino José Antonio Ponferrada Cerezo, miembro de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba.

Tras una bienvenida del cofrade Rociador, Juan Portero Laguna, el ponente Sr. Ponferrada procedió a la lectura de los textos: una semblanza escrita por Rubén Darío de la vida y obra de Poe; un fragmento de la obra The cask of amontillado y otro de la obra Glorias del Amontillado cuya autoría corresponde a José Ponferrada Gómez y su hijo José Antonio, nuestro director del acto. Simultáneamente que se proyectaban las imágenes a la citada obra, en los muros de la bodega, en un determinado momento, sonó la obra músical The cask of amontillado de Alan Parsons, como fondo de los pasajes. Intercalados en estas presentaciones se brindó por tres veces con un amontillado viejísimo, en honor del gran escritor de Boston.

Para concluir las lecturas, intervino, José Antonio Cerezo Aranda, cofrade Pajuela, a modo de colofón. Cerezo recordaba que, en principio, “… Poe fue enterrado sin lápida alguna, porque la que estaba dispuesta se malogró. Le colocaron, entonces, un elemental bloque de arenisca con la siguiente escueta inscripción “nº 80” y así permaneció durante bastantes años”.

A continuación, se procedió a presentar ante los asistentes, un barril de amontillado de más de cien años, con la leyenda “80” y la indicación de la fecha y el número de arrobas que contiene, donde el espíritu de Poe descansará para siempre. Dicha inscripción fue realizada por Antonio Martínez Marqués, cofrade Canilla, autor asimismo del cartel anunciador de este acto.

Por último, los cofrades colocaron una lápida de mármol gris con la inscripción “80”, en la bodega de abajo, y delante, una rosa negra y una botella de amontillado.

El acto acabó bien entrada la madrugada y se acordó dar cuenta del mismo a las sociedades literarias en honor de Edgard A. Poe, que existen en el mundo y el compromiso de esta Cofradía de repetir en años sucesivos este homenaje

 

 

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