El Alto Guadalquivir se prepara para reforzar su posicionamiento como destino de turismo de proximidad y calidad gracias a un proyecto integral impulsado por la Diputación de Córdoba, en colaboración con la Mancomunidad de Municipios de la comarca. La iniciativa combina patrimonio, naturaleza y gastronomía como ejes para dinamizar el comercio local y apoyar al tejido agroalimentario.
Bajo el lema “Descubre el Alto Guadalquivir: patrimonio, naturaleza y sabores de una comarca variada y sorprendente”, el proyecto plantea una estrategia que conecta turismo y economía local, apostando por el consumo de productos autóctonos y por experiencias vinculadas al territorio. El enfoque es claro: atraer visitantes, pero también reforzar el orgullo y el conocimiento interno de la propia comarca.
Casa Rural en la Subbética de Córdoba
El programa se desarrollará en municipios como Adamuz, Bujalance, Cañete de las Torres, El Carpio, Montoro, Pedro Abad, Villa del Río y Villafranca de Córdoba, con una extensión de actividades hacia la capital cordobesa. Los espacios elegidos incluyen enclaves públicos, comercios locales, empresas agroalimentarias y puntos de interés turístico.
Entre las acciones previstas destacan las rutas guiadas para residentes, concebidas para fomentar el conocimiento entre municipios vecinos mediante visitas culturales, senderismo y propuestas de turismo activo. A estas se sumarán rutas específicas desde Córdoba capital, pensadas para atraer a consumidores y visitantes externos interesados en el producto local y la experiencia rural.
Legumbres Ecológicas y Convencionales
El proyecto incorpora también un componente participativo dirigido a público joven, con yincanas locales para personas de entre 18 y 30 años, así como degustaciones de gastronomía y productos autóctonos. Una fórmula que busca conectar a nuevas generaciones con el comercio de proximidad y con el valor económico y cultural del territorio.
Desde VTM observamos cómo este tipo de iniciativas refuerzan un modelo de desarrollo rural basado en la identidad, el producto y la experiencia, alejándose de planteamientos genéricos y apostando por una economía vinculada al territorio. El Alto Guadalquivir se presenta así como un ejemplo de cómo turismo y comercio local pueden avanzar de la mano.

