El mercado alemán continúa consolidándose como uno de los principales objetivos de captación para el turismo del interior de la provincia de Córdoba. La Diputación ha aprovechado la Feria Internacional de Turismo de Berlín (ITB) para reforzar su estrategia en un mercado que crece un 4,7% y que presenta un perfil especialmente interesante: estancia media de nueve días y un gasto diario superior a los 150 euros por persona.
Más allá de la presencia institucional en la feria, la clave está en la estructuración del producto. La institución provincial ha articulado una oferta concreta y comercializable basada en el patrimonio defensivo del territorio, integrando 23 castillos en nueve rutas cerradas de dos días y una noche. Estas propuestas incluyen entrada a las fortalezas, visitas guiadas, alojamiento y restauración con productos locales.
Casa Rural en la Subbética de Córdoba
El objetivo es claro: convertir recursos dispersos en paquetes vendibles para turoperadores y agencias especializadas, especialmente en un mercado que busca experiencias culturales, naturaleza y gastronomía, y que además contribuye a reducir la estacionalidad.
La estrategia se apoya también en la conectividad aérea a través del aeropuerto de Málaga, puerta de entrada de buena parte del turismo alemán que llega a Andalucía. En 2025 la comunidad recibió 1,2 millones de visitantes procedentes de Alemania, un 5% más que el año anterior, lo que refuerza la oportunidad para el interior cordobés.
Dentro de esta línea, el proyecto “Castle Love” amplía su alcance incorporando once nuevas fortalezas a las doce ya integradas, y suma trece experiencias turísticas de entre cuatro y seis horas en municipios como Iznájar, Belalcázar, Montilla, Priego de Córdoba o Almodóvar del Río, entre otros. La propuesta combina patrimonio, entorno natural y oferta gastronómica, facilitando su integración en circuitos internacionales.
La presencia en Berlín ha servido además para respaldar a empresas locales como Andalucía BirdLand, especializada en ecoturismo en Sierra Morena, donde el perfil alemán muestra un interés creciente por experiencias ligadas a paisaje y gastronomía, con niveles de gasto que pueden superar los 200 euros diarios.
Para la economía rural, el movimiento es relevante: se trata de un visitante con mayor capacidad de gasto, larga permanencia y predisposición a consumir servicios complementarios. La clave ahora será trasladar esa estructuración del producto al canal comercial internacional y consolidar la provincia como destino de interior dentro del mercado alemán.


