La UAL identifica los factores sociales y laborales que deterioran el bienestar de migrantes temporeros
ALMERÍA 30 May. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Almería ha llevado a cabo un estudio sobre los factores sociales y laborales que deterioran el bienestar de las personas migrantes temporeras, y que ha sido publicado recientemente en la revista Public Healt.
De esta manera, tal y como ha señalado la institución en una nota de prensa, han definido al sector como "colectivo a la vez vulnerable y esencial para el sector agrícola, pero frecuentemente invisibilizado", al tiempo que ha advertido que "existen pocas investigaciones que analicen de forma integral cómo sus condiciones sociales y laborales afectan a su salud".
Ante ello, dos grupos de investigación "ha unido fuerzas". Se trata del CTS-451 'Ciencias de la Salud' de la UAL y el 'Cuidados de salud (GRECS)' del Instituto de Recerca Biomédica (IRB) Lleida - Fundación Dr. Pifarre.
Este estudio se enmarca en el Proyecto PI20/01310, centrado en salud, migración y desigualdades sociales en población trabajadora agrícola temporera, llamado 'Migración y trabajo agrícola en España: precariedad sociolaboral y salud' (2020-24).
En esta línea, los investigadores hacen referencia en él a "la salud invisible del campo", haciendo un análisis de cómo las condiciones sociales y laborales influyen en la salud percibida de las personas migrantes que trabajan como temporeras en la agricultura.
A partir de 623 encuestas a hombres y mujeres magrebíes y de África subsahariana en Andalucía, en concreto en Almería y Huelva, Lleida y La Rioja, los resultados muestran que la mala percepción de la salud es frecuente en las personas migrantes que trabajan en el campo, y que esta situación afecta de manera especial a las mujeres.
Así, se han identificado varios factores asociados a una "peor percepción de la propia salud", como la precariedad laboral, las largas jornadas de trabajo, la exclusión social, las condiciones de vivienda inadecuadas, la falta de acceso a recursos sanitarios y las desigualdades de género.
El estudio sugiere que la salud y el bienestar "no dependen solo del esfuerzo físico intenso del trabajo agrícola, sino de un conjunto de condiciones estructurales".
Así, hacen referencia también a factores sociales como el nivel educativo, la situación administrativa o el aislamiento, ya que muchas de estas personas experimentan dificultades para acceder a servicios básicos, lo que agrava su vulnerabilidad.
Por ello, comprender estos factores "es clave para diseñar políticas públicas más justas y eficaces que protejan la salud de quienes desempeñan un papel esencial en el sistema agroalimentario".
A corto plazo, los resultados pueden contribuir a visibilizar la situación de vulnerabilidad de las personas temporeras migrantes, facilitando que profesionales sanitarios, entidades sociales y administraciones públicas comprendan mejor sus necesidades.
Ya más a medio plazo, este conocimiento puede ayudar a orientar políticas públicas más equitativas, mejorar las condiciones laborales y de vivienda y favorecer un acceso más adecuado a los servicios de salud.
En última instancia, el estudio busca contribuir a reducir las desigualdades en salud y a promover condiciones de vida más dignas para un colectivo clave en la cadena alimentaria.