
SEVILLA 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
Tres de cada cuatro egresados del sistema público universitario andaluz que se graduaron en el curso 2020-2021 trabajan y están afiliados a la Seguridad Social a los cuatro años de finalizar los estudios de educación superior; es decir, en 2025, lo que constituye el mejor porcentaje de inserción alcanzado por cualquier promoción anterior desde el año académico 2011-2012.
Así se deduce del informe 'Inserción Laboral de los Egresados en Universidades Públicas de Andalucía' elaborado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), perteneciente a la Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social y analizado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, tal como ha recogido la Junta en una nota.
Este mismo estudio también revela que las Ingenierías y las Ciencias de la Salud son las especialidades con mayores salidas laborales. La Consejería de Universidad ha puesto a disposición de los estudiantes que acaban de realizar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y cuyos resultados conocerán el 11 de junio esta estadística a través de la web del Distrito Único Andaluz (lajunta.es/portaldua).
El objetivo es que estos jóvenes puedan contar con información relevante que les ayude a decidir en qué carrera se matricularán, teniendo en cuenta que ese mismo día se abre el plazo para la preinscripción de plaza en los grados ofertados por las universidades públicas andaluzas.
El estudio realizado por el IECA aporta información sobre el tránsito de la educación universitaria al mercado laboral en 13 promociones, desde el curso académico 2011- 2012 hasta el 2023-2024 y durante un periodo de seguimiento que abarca desde el primer año tras finalizar los estudios hasta los cuatro posteriores a la culminación de las titulaciones (grado, máster y doctorado), contando para este último caso diez de las trece promociones estudiadas.
Según se extrae del estudio, cada una de esas promociones evaluadas presenta porcentajes de ingreso en el mercado laboral a los cuatro años que mejoran conforme pasa el tiempo desde que terminaron, con la salvedad de la promoción 2015-2016, cuyo cuarto año tras graduarse coincidió con 2020, en el que la pandemia influyó en la contratación de los egresados.
Para ese caso, el valor se situó en el 66,6%. En la promoción más antigua estudiada, la que finalizó en el curso 2011-2012, el porcentaje registrado fue del 60,8%, en la que lo hizo en 2012-2013 fue del 65%, en la de 2013-2014 del 66,8% y en la de 2014-2015 del 68,4%. De igual modo, en la de 2015-2016 el resultado fue del 66,6%, en la de 2016-2017 del 69,6%, en la de 2017-2018 del 70,6%, en la del 2018-2019 los datos arrojan un porcentaje del 71,7%, en 2019-2020 la tasa fue del 73,8% y en 2020-2021, del 75,1%.
Comparando las dos últimas promociones se observa una evolución positiva de 1,3 puntos y si se toma de referencia las promociones del primer y el último año académico, el crecimiento es de 14,3 puntos porcentuales. Por otro lado, si se toma como referencia el periodo de un año después de la finalización de la enseñanza universitaria, los alumnos graduados del curso 2023-2024 --el último que se puede analizar-- son los que mayor salida laboral obtienen, con un 59,4%. En este caso también la tasa de ingreso en el mercado laboral es la más elevada de todas las promociones analizadas en el estudio.
Sólo si se compara con la del curso anterior, la diferencia es de 1,5 puntos porcentuales, ya que esa promoción se apuntó un valor del 57,9%. Los graduados en 2021-2022 obtuvieron un nivel del 57,7%. El menor porcentaje de inclusión en el mercado de trabajo un año después de egresar es el de la promoción 2011-2012, que está 18,4 puntos porcentuales por debajo de la de los egresados del curso 2023-2024.
El informe del IECA también se centra en un análisis de las enseñanzas con más salidas laborales y para ello las clasifica en diez ámbitos de estudio, en las que se agrupan las diversas titulaciones universitarias: Educación; Artes, Humanidades y Lenguas; Ciencias Sociales, Periodismo y Documentación; Negocios, Administración y Derecho; Ciencias Naturales, Químicas, Físicas y Matemáticas; Tecnologías de la Información las Comunicaciones (TIC), Mecánica, Electrónica, Industria y Construcción; Agricultura, Ganadería, Pesca, Silvicultura y Veterinaria; Salud y Servicios Sociales; y Servicios.
De entre todas ellas, el campo con mejor nivel de empleabilidad al cuarto año de la finalización de la universidad, para lo que se toma como referencia el curso 2020-2021, son las ramas de las Ingenierías y la Arquitectura, con un porcentaje del 84,7%.
La siguiente área con más oportunidades para encontrar empleo son las Ciencias de la Salud, con un porcentaje del 83,4%, una cifra que se eleva hasta el 91,2% en el caso de los graduados en Enfermería o hasta el 90,4% para la titulación de Medicina. A una mayor distancia se encuentran las titulaciones encuadradas en la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas, que arrojan un índice del 73,5%; y en la de Ciencias, que representan un 72,9%.
En el extremo contrario, las disciplinas que ofrecen peor nivel de inserción al cuarto año del egreso son las relacionadas con las Artes y Humanidades (61,5%). En el primer año trascurrido desde el final de los estudios, las disciplinas encuadradas en las Ingenierías y la Arquitectura, con un 76,4%, y las Ciencias de la Salud, con un 71,4%, son las que siguen registrando mejores opciones laborales para la promoción que se graduó en el curso 2023-2024. Las Ciencias Sociales y Jurídicas se apuntan una tasa del 56,5% y las Ciencias, el 52,7%. En el caso de las Artes y las Humanidades, el nivel de inserción desciende al 40,7% para esa misma promoción.
Según el tipo de enseñanza (ciclos, grados, másteres y doctorados), de las estadísticas del IECA se desprende que conforme mayor es el nivel académico de los estudios cursados, mayor también es la tasa de inserción un año después de egresar, siendo los estudios de doctorado y máster los que obtienen mayores tasas de inserción. No obstante, la excepción a ese patrón se presenta en las promociones de 2021-2022 y la de 2023-2024, en las que la tasa de inserción al año de finalizar los estudios de doctorado es inferior a la de los másteres.
El análisis también se centra en la tasa de adecuación al puesto de trabajo, un parámetro que establece si una persona con una titulación universitaria está inscrita en la Seguridad Social con un contrato acorde a su nivel de cualificación académica. Con carácter general, todas las promociones presentan tasas de adecuación al puesto de trabajo que mejoran conforme pasa el tiempo desde que egresaron.
El IECA ha calculado esta información partiendo de los titulados empadronados y que trabajan en Andalucía al año siguiente de salir de la universidad. En el caso de los titulados universitarios de la promoción 2023-2024, la tasa de adecuación competencial al puesto de trabajo es del 49,7%. Por ámbito de estudio, se observa que los egresados en titulaciones relacionadas con la Salud y Servicios Sociales obtienen al año de graduarse la mejor tasa de adecuación, que alcanza un 85,1%.
En cuanto al tipo de contrato, el análisis también se centra en los egresados universitarios que residen y trabajan en Andalucía. En la promoción 2023-2024, el 65,5% de los universitarios se encontraba trabajando a 30 de septiembre de 2025 con un contrato de carácter indefinido, en tanto que la contratación temporal afectaba al 34,2%. Si se aplica un enfoque de género, la estadística establece que, en la promoción que finalizó en el curso 2023-2024 y residía en Andalucía, las mujeres se encontraron en desventaja con respecto a los hombres al año del egreso.