FAECA Granada rechaza la nueva PAC por “desmantelar” el modelo agrícola andaluz
FAECA Granada ha manifestado su rechazo frontal a la propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC) planteada por la Comisión Europea, al considerar que desmantela el modelo agrícola que ha sostenido durante décadas a miles de familias en la provincia.
Su director, Gustavo Ródenas, ha calificado la reforma de “desfiguración total”, advirtiendo que la propuesta europea supone un giro hacia un fondo generalista en el que la Agricultura pierde recursos, visibilidad y prioridad. A su juicio, esta reestructuración rompe con el espíritu fundacional de la PAC y coloca al medio rural andaluz en una posición de mayor fragilidad.
En la provincia de Granada, unos 30.000 agricultores y ganaderos se han acogido este año a las ayudas de la PAC, consideradas fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria, el relevo generacional y la viabilidad económica de las explotaciones. FAECA denuncia que la propuesta contempla un recorte superior al 20 % del presupuesto destinado a estas políticas, lo que acarrearía menos fondos para inversiones, menor respaldo directo y una mayor desigualdad territorial dentro de la Unión.
“Nos jugamos mucho más que unas ayudas: nos jugamos el futuro de nuestros pueblos”, ha afirmado Ródenas. La federación también denuncia la intención de trasladar competencias clave a los Estados miembros, lo que podría fragmentar la política agraria común y desdibujar los criterios de unidad y equidad europeos.
Para FAECA Granada, menos PAC significa menos herramientas para gestionar los mercados, menos innovación, menos transición sostenible y más riesgo de abandono de las zonas rurales. Las cooperativas y explotaciones familiares, sostén del modelo agrario andaluz, quedarían especialmente expuestas a esta inestabilidad.
“El campo europeo no necesita menos política, sino mejor política”, ha insistido Ródenas, reclamando un diálogo real entre instituciones y sector. La federación aboga por una PAC fuerte, profesionalizada, moderna y sostenible, con recursos suficientes para afrontar los desafíos del presente y del futuro: desde el cambio climático hasta la incorporación de jóvenes al campo.
FAECA se suma así al rechazo expresado por el conjunto del sector agroalimentario español ante lo que consideran una reforma regresiva, que pone en peligro los principios fundacionales de la política común europea.